Resiliencia es la capacidad que tenemos, después de vivir un evento que nos desestabiliza, de recomponernos y volver a levantarnos.
Por ejemplo, en el caso de un desastre natural, obviamente, es inevitable porque un terremoto ocurre, sencillamente, y nosotros tenemos que tener estrategias para afrontar ese fenómeno y al mismo tiempo infraestructuras para que aguanten el terremoto.
Nosotros los seres humanos podemos aprender a resistir, a rehacernos, y a renacer después de vivir una adversidad o una pérdida sea económica, de valores, de trabajo, de familia, guerras, maltratos, etc.
La palabra resiliencia viene del latín resilio que significa rebotar y la ha utilizado la ingeniería para designar aquellos materiales que pueden volver a su estado original después de sufrir una gran presión.
La psicología toma prestado el término para señalar la capacidad que tenemos los seres humanos para recomponernos o resistir, rehacernos y renacer después de una adversidad, salir fortalecido de ella con nuevos aprendizajes y si la situación es evitable, evitarla, y si la situación es remediable, aprender a remediarla lo más pronto posible.
Por lo tanto, Resistir, Rehacerse, Recomponerse y Volver a Empezar para renacer fortalecido es, definitivamente, la Resiliencia.
La palabra resiliencia viene del latín resilio que significa rebotar y la ha utilizado la ingeniería para designar aquellos materiales que pueden volver a su estado original después de sufrir una gran presión.
La psicología toma prestado el término para señalar la capacidad que tenemos los seres humanos para recomponernos o resistir, rehacernos y renacer después de una adversidad, salir fortalecido de ella con nuevos aprendizajes y si la situación es evitable, evitarla, y si la situación es remediable, aprender a remediarla lo más pronto posible.
Por lo tanto, Resistir, Rehacerse, Recomponerse y Volver a Empezar para renacer fortalecido es, definitivamente, la Resiliencia.



